Telekomor Naked (fabricando un telekomor, parte I)

Se cogen 500gr. de harina, se amasa, se mete en el horno…no, ejem.
Queríamos explicar aquí la trastienda detrás de la tira telekomor, por si a alguien le pica la curiosidad o está en el mundillo de los webcomics. Hablaremos en plural, porque así parece que tenemos un equipo de especialistas para cada cosa, o un principio de personalidad múltiple egocentrista, más bien.

En esta entrada explicaremos la parte conceptual y, en otra entrada, la parte técnica de ejecución del dibujo. Sí, has oído bien, aquí hay una parte conceptual aunque suene presuntuoso.

Todo comienza con el “conceto”. El “conceto” es lo importante. Es decir, el guión de la tira. Normalmente se le empieza dando vuelta a una idea o a una situación. Se fija el “punto de mira”. A veces la chispa salta sola o es algo que ha ocurrido de verdad, pero normalmente hay que ir dándole forma a un “conceto”, cocinarlo vuelta y vuelta.

Respecto a la estructura, la tira está divida en 3 (¿en serio?), luego debe seguir, normalmente, el esquema de introducción, nudo y desenlace (¡lahostia!). Aunque a veces cambiar el orden lógico es lo que funciona mejor. Normalmente se deja reposar el guión y se relee después, suele ser la “prueba del algodón”: si sigue funcionando es que merece la pena. A veces no lo entiende ni el que lo pensó, o no tiene gracia ni dándole la vuelta, por lo que se van a la basura o se le sigue dejando en el horno. En algunos casos el mensaje es lo importante y el chiste es lo de menos. Total, para lo que nos pagan…

Lo ideal sería un chiste cojonudo en cada tira, pero para eso hay que ser un crack. Al final se trabaja la idea con pico y pala, y se trata de darle una visión humorística, con mayor o menor éxito. Conseguir una sonrisilla mental ya es todo un logro. Es lo que hay.

Después de definido el contenido hay que imaginarse el desarrollo gráfico de la acción. Los personajes, vestuario, escenario, el encuadre. Si, has leído bien. Suena pedante, pero hay que tener en cuenta todo eso. Hombre, con maripuri no hay mucho donde rascar, pero con el resto sí hay juego. En ocasiones hay que modificar el encuadre de la cámara (zoom en una zona, medio plano, plano lejano, dejar hueco natural para el texto, etc.) Normalmente se va creando mentalmente mientras se piensa el guión de la tira, pero a veces se hace al final o se hacen modificaciones importantes como un cambio de departamento (personajes). Hay que buscar un compromiso entre simplicidad, que permite trabajar rapidito y destacar el contenido, o bien un estilo más complejo, con más detalles, donde el reto técnico es mayor y más pesado, pero a veces es más divertido.

El texto definitivo de la entrada suele sufrir modificaciones porque no cabe en la tira y hay que recortar (con lo que duele!) pero la simplificación suele ser una buena estrategia. Por último, hay que revisar los localismos excesivos , las erratas ortográficas (algunas presentes durante años, imcreivle) y los errores gramaticales.

De la revisión del lenguaje sexista, la ofensa de los sentimientos religiosos y la censura del IBEX35 es algo que se encarga otro departamento, que ha tenido un ERE hace poco.

Metaanálisis telekomórico

O dicho en román paladino ¿de qué va telekomor.com?

Bueno, vale, esto básicamente es un desparrame friki para meternos con la actuación de las operadores de telekomunicación. Ok, no soportaría un profundo análisis metafísico. Pero hay otros ingredientes temáticos en los asuntos tratados que procedemos a desglosar brevemente:

  • Juegos de palabras, generalmente provocados por el cambio de una sola letra (“por una vocal”, “La Sgay”, “I love JAVA” …)
  • Homenajes a personajes míticos como Chiquito de la Calzada, BiloyNano, o películas como Matrix.
  • Intratelekomor: historietas que sólo tienen significado dentro de telekomor, para hacer crecer a los personajes (“fistro”, “salvaje oeste”)
  • Contenido Sexzuarl: Para dar un toque gamberro, un poquito de contenido para adultos. (“telegatillazo”, “idiomas”, etc.)
  • Campañas de protesta contra el cambio climático, el fundamentalismo terrorista o el antipirateo, por ejemplo.
  • Chapuza nacional, o cómo hacer mal las cosas con ese toque especial toque patrio. (“iphonekomor”, “antiroedores”,…)
  • La venta de humo tecnológico, ese futuro donde todo es maravilloso y necesario. (“I+D+i”, “Visión estratégica”, etc.)

Parece que no, pero hay chicha ¿nor?